Pàginas

martes, 26 de abril de 2011

La utopía de la libertad de expresión.


Cada 3 de mayo debiera ser una fecha de celebración para los periodistas y todos aquellos que luchan por decir la verdad y no callan ante la presión de unos pocos que mantienen el monopolio del poder y la difusión de información.

Por lo menos celebrar la Libertad de expresión en nuestro país, es solo un mero trámite y un saludo a la bandera, donde ante cámaras se dice que somos un país democrático y con una economía en alza. Si regresamos del imaginario maravilloso al escenario real, veremos que existe una libertad fraguada, contemplativa, "tibiecita" contra los jefes de empresas, autoridades públicas,políticas, personal militar y todo aquel que tenga el poder para hacernos callar.

Con sobornos o golpes. Por la razón o por la fuerza. Casi siempre es por la fuerza. De eso pueden dar fe los 194 periodistas que el año pasado sufrieron atentados. O los periodistas de las Voz de Bagua, quienes el 2009 transmitieron los sangrientos enfrentamientos entre los policías y los pobladores de la amazonia. Días después se le canceló su licencia por pretextos administrativos y una denuncia penal por "instigar a la violencia.


Parece ser que el gobierno de turno tenía miedo de que se sepa toda la verdad. Típico. Acciones como esta no sólo estiran la brecha en el buen periodismo y los gobiernos, relación que nunca ha sido amigable, pero que forma parte importante de una convivencia democrática.

Será por eso que ahora el candidato de los desvalidos Ollanta Humala, en un principio haya planteado regular las licitaciones de los medios de comunicación, para luego clamar por la libertad de expresión y romper el monopolio del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

Imagínense, Humala hablando de libertad de expresión, para algunos es una imagen más creíble que keiko declarando que no liberará a su padre, responsable del gobierno más corrupto de la historia peruana y donde los medios de comunicación estaban comprados.

¿A quién le creemos? Miente , miente, que algo quedará, era la frase que utilizaba Josep Goebbles ministro de propaganda de Adolf Hitler, para defender lo indefendible. Esta práctica parece ser utilizada por las autoridades, quien ante las pruebas periodísticas palpables siguen negando la verdad como fieles alumnos de Goebbles.

Los medios de prensa no solo interpretan el papel de ser los oprimidos por los poderosos, tienen son también responsables de como se informe y se haga uso de esa libertad de expresión. En esta campaña política donde periodistas y directores de noticieros han sido despedidos, donde algunos medios parecen estar parcializados y "chancan" a un solo candidato, donde un conocido escritor hace de su programa una monólogo de ataque unidireccional.Solo debemos recordar que la libertad de prensa está muy por encima de hacer campaña por el bien de la mayoría, de votar por el mal menor, de hacer lo que diga el jefe del canal.

La libertad de prensa es lo que hizo Carlos Flores y su grupo de periodistas de la Voz de Bagua, que informaron lo que sucedía, tal como sucedía, porque era su derecho y su deber.

No hay comentarios:

Publicar un comentario